
Te entregamos el presupuesto detallado por partidas y lo respetamos hasta el final de la obra.
Planificamos cada fase con margen real y te avisamos antes de que algo se mueva un solo día.
Hablas siempre con la misma persona, de la primera visita hasta la entrega de llaves.
Trabajamos con proveedores locales de confianza y te enseñamos catálogos antes de decidir nada.
Si estás pensando en construir tu vivienda, reformar tu local o rehabilitar un edificio, no buscas a alguien que desaparezca a mitad de obra. Buscas a un constructor que dé la cara, cumpla lo prometido y entregue lo que firmó. En Construcciones Martínez Ramos llevamos eso al pie de la letra desde el primer día.
Ambas opciones. Si ya tienes proyecto y licencia, nos ceñimos a él. Si partes de cero, colaboramos con arquitectos técnicos de Castellón que redactan proyecto, gestionan licencias y coordinan la seguridad y salud.
Un piso de 90-100 m² en Castellón capital lo entregamos habitualmente en 10-14 semanas, contando desmontaje, instalaciones nuevas, alicatados, carpintería y pintura. Depende de acabados y de si hay que modificar distribución.
Presupuesto cerrado por partidas. Solo se factura fuera de presupuesto lo que tú apruebes por escrito, por ejemplo si decides cambiar un material o añadir una partida no prevista. Nunca hay sorpresas al final.
Sí. Tramitamos declaraciones responsables para obras menores y coordinamos con el técnico competente cuando la obra requiere licencia de obra mayor. Tú solo firmas lo que te toca.
Cumplimos las garantías legales de la Ley de Ordenación de la Edificación: un año por acabados, tres años por elementos constructivos y diez años por estructura. Además, damos garantía escrita de nuestras instalaciones.
Somos una constructora asentada en Castellón de la Plana con presencia en toda la provincia, desde la Plana Alta hasta el Baix Maestrat y el interior. Nacimos para dar respuesta a los propietarios, comunidades y pequeñas empresas que necesitan un constructor cercano, que responda al teléfono y que entregue lo que firmó, sin la despersonalización de las grandes empresas del sector. Trabajamos con equipo propio y una red estable de industriales de la comarca —fontaneros, electricistas, carpinteros y solados— con los que llevamos años colaborando. Eso nos permite controlar calidad, ritmo y coste de cada obra. Detrás hay un equipo que entiende que en construcción la confianza se gana obra a obra, y que la mejor publicidad es una casa bien acabada.